Por: Johanna Karina Martínez Fierro
Consejera y Delegada

En un mundo donde las decisiones financieras son clave para nuestra calidad de vida, es esencial que los niños y jóvenes reciban una educación adecuada sobre finanzas desde una edad temprana.

No tener un conocimiento básico en este ámbito puede convertirse en un gran obstáculo en la vida adulta, especialmente cuando se enfrentan a situaciones que requieren habilidades para manejar el dinero, ahorrar e invertir. 

La cooperativa Coprocenva ha reconocido esta necesidad y está apoyando a las familias y a las instituciones educativas al ofrecer talleres para niños, niñas y adolescentes. Estos talleres están diseñados para inculcar hábitos financieros saludables que les serán útiles a lo largo de sus vidas. Sin embargo, la educación financiera no debería limitarse solo al entorno escolar; también se puede y se debe fomentar desde el hogar. 


Desde casa, hay varias formas en las que los padres pueden contribuir a la formación financiera de sus hijos: 

  1. Fomentar el ahorro: Anima a tus hijos a ahorrar parte de su mesada o el dinero que reciban. Proporcionales una alcancía y explícales la importancia de guardar dinero para alcanzar metas; es un gran comienzo.
  2. Crear un presupuesto familiar: Involucra a los niños en la elaboración de un presupuesto familiar sencillo. Esto les ayudará a entender cómo se distribuyen los gastos y la importancia de planificar.
  3. Juegos educativos: Utiliza juegos de mesa o aplicaciones que enseñen conceptos financieros básicos, como el manejo del dinero, inversiones y ahorro. Juegos como “Monopoly” son excelentes para esto.
  4. Conversaciones sobre dinero: Habla abiertamente sobre el dinero, los gastos y las decisiones financieras en la vida cotidiana. Explica cómo tomas decisiones sobre compras y ahorro.
  5. Metas financieras: Ayuda a tus hijos a establecer metas financieras, ya sea comprar un juguete o ahorrar para un viaje. Esto les enseñará la importancia de planificar y trabajar hacia un objetivo.
  6. Un ejemplo personal: conviértete en un modelo a seguir al mostrar buenas prácticas financieras. Comparte tus experiencias sobre el ahorro y la inversión para que ellos puedan aprender de tu ejemplo.
  7. Educación sobre consumo responsable: enséñales a ser consumidores conscientes, comparando precios y valorando la calidad por encima de la cantidad.
  8. Involucramiento en decisiones: permite que tus hijos participen en las decisiones de compra familiares, así aprenderán a evaluar opciones y a tomar decisiones informadas.

Al poner en práctica estas acciones desde casa, estarás brindando a tus hijos una base sólida para su futuro financiero, ayudándoles a enfrentar los desafíos que puedan surgir en su vida adulta con confianza y conocimiento.

En conclusión, es fundamental que tanto las escuelas como las familias colaboren para asegurar que nuestros niños estén equipados con las herramientas necesarias para manejar sus finanzas de manera efectiva en el futuro. La cooperativa Coprocenva está comprometida con esta misión y agradece el apoyo continuo de las familias en este importante proceso educativo.