La figura de insolvencia para personas naturales fue creada para ayudar a quienes enfrentan dificultades reales. Hoy está siendo utilizada de forma indebida por redes de intermediarios que ponen en riesgo a quienes los contratan.

La Asociación Bancaria de Colombia (Asobancaria) advirtió, en mayo de este año, sobre el crecimiento inusual de solicitudes de insolvencia en el país. Lo que llamó la atención no fue el número en sí, sino el patrón en varias de ellas: muchas de estas solicitudes están siendo impulsadas por asesores informales, que promocionan el mecanismo como una forma de evadir deudas, a cambio de una comisión.

Coprocenva,  quiere que los asociados tengan claridad sobre lo que está ocurriendo, porque este tipo de propuestas circulan cada vez más por redes sociales y canales informales, que pueden perjudicar a personas que no conocen los riesgos legales que pueden correr.

Cómo funciona el esquema

Detrás de estas prácticas hay una estructura organizada: abogados que ofrecen sus servicios en redes sociales, centros de conciliación con poca rigurosidad y personas que prestan su identidad como supuestos acreedores para manipular los procesos. Entre las irregularidades entre otras documentadas, están la creación de deudas inexistentes y el ocultamiento de bienes e ingresos.

El problema es que quien se acoge a este esquema no solo está cometiendo un fraude contra sus acreedores: también se está exponiendo a sí mismo a consecuencias muy serias.

Lo que arriesga quien participa

  • Responsabilidad penal: Deudores, abogados y prestanombres pueden incurrir en delitos como concierto para delinquir, fraude procesal y falsedad en documento. La Comisión Nacional de Disciplina Judicial ya emitió los primeros fallos contra abogados implicados.
  • Daño permanente al historial crediticio: Los participantes quedan reportados negativamente en centrales de riesgo, con restricciones de largo plazo para acceder a crédito, cuentas bancarias y servicios del sector solidario.
  • Efecto sobre todos los asociados: Estas prácticas erosionan la confianza en los deudores, encarecen el crédito y elevan los requisitos de acceso para quienes sí necesitan financiamiento de manera legítima.

En Coprocenva encontrará respaldo real

Si recibe propuestas de este tipo —por redes sociales, llamadas o mensajes de texto— se recomienda no compartir información personal ni firmar ningún documento antes de consultar con su cooperativa. Una asesoría a tiempo puede evitar consecuencias difíciles de revertir.

Y si está enfrentando dificultades con sus obligaciones financieras, tampoco tome decisiones apresuradas. En Coprocenva podemos revisar su situación, explorar ajustes a sus condiciones de pago y orientarle sobre el camino más conveniente para su caso. Todo dentro de un marco legal, sin poner en riesgo su historial crediticio.

Acercarse a tiempo marca la diferencia. Entre más pronto consulte a su cooperativa, más opciones habrá para encontrar una solución.

Como acreedora, Coprocenva inicia las acciones legales que sean requeridas, con profesionales idóneos, para proteger el patrimonio de los asociados, del uso indebido de este trámite.